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Relaciones

Cómo Volver A Enamorar A Tu Pareja: 3 Secretos

Por la razón que sea, siempre es bueno plantearte el reto de enamorarle de nuevo: un trabajo arduo que no tiene descanso.

Si tu intención es más una necesidad porque las cosas parecen estar cambiando, entonces no hay problema, puedes aplicar lo que veas aquí con una condición única: no dejes de hacerlo. No dejes que esto sea algo remoto, solo porque estás en problemas y luego pasará al olvido.

Realmente es importante enamorarle todos los días, hacerlo llevará a que tú mismo sientas esas mariposas en el estómago de nuevo. Vas a prestarle atención, a notar las razones por las que es tu pareja, el por qué te gusta, por qué le quieres.

Al final, ambos terminarán agradeciéndolo, sintiéndose mejor que nunca. El amor es una fuente de felicidad para el cerebro (y por ende para el cuerpo), siempre y cuando se sienta como si fuera el principio de la relación, cuando todos los días intentas conquistarle, cuando solo puedes pensar en esa persona: cuando es amor del bueno.

3 cosas que debes hacer para volver a enamorar a tu pareja

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  1. Despierta la atracción sexual

No hay mejor amor que ese donde existe todavía la atracción sexual. Seducir a tu pareja será un trabajo difícil si la timidez es un problema en tu vida, pero, es una de las mejores maneras de meterte en la mente de esa persona.

Los actos pueden ser sutiles, pero efectivos, por ejemplo: ropa interior de encaje o transparente cuando menos se lo espere (incluso puedes actuar como si nada luego de cambiarte en el baño y caminar hasta la cama); en el caso de los hombres tal vez ofrecerte para un masaje en los pies o la espalda, etcétera.

Ten en cuenta que las sexualidades entre hombres y mujeres son distintas: los hombres se dejan llevar más por lo visual, mientras que las mujeres por el tacto. La cantidad de ideas que puedes aplicar para lograr excitarle son infinitas.

Otra idea es a través de las conversaciones subidas de tono. Esta es una manera de llenarle la cabeza, tentarle sin que realmente suceda nada, despertar su imaginación para que la idea le ronde hasta que se vuelva una dolorosa necesidad.

La mejor forma de llevar a cabo esta charla es con la sinceridad. No busques palabras crudas si sabes que te harán avergonzar o que podrían hacer sentir incómoda a la otra persona (o a ti mismo).

La magia de la charla que seduce es llegar a los detalles: incluso si usas palabras muy bonitas o delicadas, tu pareja se sentirá enloquecer si le dices claramente qué es lo que deseas y a cambio obtendrás la misma información que, a la larga, te servirá para que juntos experimenten un sexo inigualable.

  1. Compartir el tiempo

En la psicología existe algo llamado el principio de la familiaridad. Esta es una técnica excelente para enamorar a alguien. Claro que ya tu pareja te quiere, tal vez tu plan es aumentar esos sentimientos o reavivarlos; en cualquiera de los casos, esto se aplica también.

La idea es que se noten tus intentos de estar a su lado, que sepa cuánto le extrañas, cuánta falta te hace. Esto le hará sentir importante y si lo haces de forma inteligente, podría incluso convertirse en una actitud que tu pareja comience a copiar.

Te preguntarás, ¿cómo podría hacerlo de forma inteligente? Fácil: una cosa es pasar tiempo cerca de esa persona y otra atosigarla, perseguirla, obligarle a que no haga nada más que prestarte atención solo porque tú lo haces.

Todos necesitamos espacio personal, tiempo para nosotros mismos. No le quites eso a tu pareja ni tampoco a ti mismo. Debe existir un balance o se convertirá en algo negativo.

Una forma de hacerlo es que en tus momentos libres propongas actividades conjuntas. Con el tiempo tu pareja podrá decidir si hacer lo mismo, de lo contrario, puedes tomar esos ratos como tus –y sus– momentos personales para disfrutar de un poco de soledad. De hecho, si te das cuenta que tu pareja lo toma al pie de la letra y de pronto no tienen momentos a solas, propícialos tú: necesitas que también te extrañe. Es un poco contradictorio, cierto, pero es simple lógica: nada en extremo es bueno.

Podrías incluso intentar hablarle sobre esto, cómo pueden organizar el tiempo juntos y separados, salir entre amigos, pasarla bien. La felicidad es clave en las relaciones amorosas y más aún si tu intención es hacer que se enamore: poner una sonrisa en su rostro o acompañarle con las personas que más felicidad le dan (familia o amistades) te dará puntos extra.

  1. Hazle sentir bien

Existen muchas formas de hacer sentir bien a tu pareja, y es importante que lo resaltemos como todo un punto ajeno a los anteriores: puedes pasar tiempo con él o ella y puedes despertar su deseo sexual, pero, ¿de qué vale si no le haces sentir bien en el proceso?

Sé detallista, comienza con roces sutiles cada vez que se vean: un toque en los dedos, un beso en la frente, un abrazo por la espalda. Todos y cada uno de ellos deben ser cortos, casi sin tiempo para que corresponda. Es una forma de hacerle sentir que estás allí, que le quieres, pero no deseas convertirte en una molestia.

Luego vienen los cumplidos, de nuevo: ¡sutiles! Hazle saber que se ve bien, que huele rico, que hizo un buen trabajo en esto, que le quedó lindo aquello, que te pareció interesante, que todo lo que hace lo es. Acompaña esas frases con comentarios como que: «por eso me gustas tanto», «por eso me enamoras todos los días», etcétera.

Ten en cuenta que esto es como la teoría de pérdidas y ganancias de la atracción interpersonal: es un hazle sentir bien, pero no demasiado o perderá el impacto que cause cada vez que lo digas.

Recuerda cuán importante es que tú te sientas bien por igual, que los momentos juntos sean un compromiso, porque entonces no solo estarás enamorando a tu pareja, sino también a ti misma (o mismo).

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