mujer enfadada
Relaciones

Ya Estoy Harta De Mi Marido

Muchos matrimonios suelen pasar por pequeños baches o crisis a través de los años y cuando la emoción y la alegría se disuelven meses después de la boda, allí; es cuando el verdadero trabajo comienza. El tiempo de dulzura y pequeños detalles del noviazgo termino, y ahora las discusiones y los desacuerdos abundan en esa casa que prometieron alguna vez en convertir en su hogar y llega el punto de decir estoy harta de mi marido.

Pero, ¿Por qué sucede esto? ¿Y cómo haces para repararlo? No te preocupes, en este artículo descubrirás como lidiar con esta extraña sensación y lograr que el “felices para siempre” no solo se quede en una frase de película taquillera.

Identifica cual es la razón que puede estar causando esta situación

estoy-harta-de-mi-marido

La rutina del día a día: ¿Ya no haces cosas emocionantes o espontaneas como lo hacían al principio de la relación? Pues cuando se lleva un largo tiempo con la misma persona, la sorpresa y el entusiasmo por esta comienza a escasear. Súmale esto la aburrida rutina del día a día: Desayunar a las 8, llevar los niños a la escuela a las 9, almorzar a las 2, pasear el perro a las 4 y despedirse con su beso escurridizo para dormir a las 10.

¿Te identificas con esto? Si es asi, es posible que a ti y a tu pareja les este faltando pasar mucho más tiempo de calidad. Y por tiempo juntos no me refiero a mirarse a la cara mientras almuerzan a solas charlando sobre las noticias aburridas del dia, si no a momentos que nutran y hagan crecer su relación de pareja. Prueba con un fin de semana a la montaña, un viernes de cine o una cita en un restaurant que ambos les guste.

Y si se preocupan por dejar a sus niños a solas, siempre pueden contar con ayuda de una niñera (o la irremplazable abuela si ella se encuentra disponible).

Desconexión después de los hijos: Cuando una pareja decide aventurarse en el ámbito de la paternidad, muchas veces ambos piensan en la alegría de formar una criatura que sea exactamente la mitad de ambos; aquella persona que los unirá para siempre, a la que le contaran historias y la verán crecer frente a sus ojos; ignorando, a lo que realmente esto se refiere.

Si antes eran dos, ahora son tres (o cuatro si tiene gemelos) y esto cambia mucho la dinámica que ambos podían tener antes de la llegada del bebe. Para una madre, su bebe pasa a primer plano y su esposo a segundo, las necesidades de esa criatura que mantuvo en su vientre por nueves meses se vuelven mucho más importantes que las del hombre que la ayudo a crear ese amado ser. Y cuando esto sucede, el padre puede llegar a sentirse muy desplazado, su esposa está muy hormonal y al parecer ya ni siquiera le presta atención.

Es muy importante la comunicación entre ambos

Comuníquense todas esas cosas que podrían estar agobiando su relación de pareja, nunca es bueno guardarse las cosas para uno mismo. Intenten crear un balance ante esta situación, recuerden que si bien se han convertido en “los padres” todavía continúan siendo “la pareja”. Es saludable pasar un tiempo fuera de la casa sin la criatura, en donde solo sean ustedes en los que tengan que preocuparse.

Su relación posee unos cimientos frágiles: Dicen que no es muy bueno enamorarse tan rápido, pues, una vez que lo hacemos, somos capaz de ver todo con tantas estrellas y brillantes corazones que tendemos a ignorar aquellas cosas sobre nuestra pareja que en un futuro podría hacer quebrantar la relación. Y si decides lanzarte al agua muy rápido, casándote o mudándote con esa persona es solo cuestión de tiempo en que esos problemas que ignoraste en un principio comiencen a florecer.

Toma las cosas con calma, ten paciencia y en vez de enfocarte en aquellos rasgos y detalles que los separa y los mantiene distanciados, recuerda las cosas que te hicieron enamorarte de él en primer lugar y con las que podrías trabajar para asegurar un mejor futuro.

Frustración en tú conyugue: Varias discusiones y altercados en una batalla que es lo más parecido a una lucha de poder, puede convertirse en otras de las razones por las que suele resquebrajarse un matrimonio o una relación de pareja.

Tu marido nunca te satisface en las decisiones que él toma y tú vas por la vida pretendiendo que el lea tu mente y las haga de la manera en la que tú lo harías. Te enojas y tratas de poner un criterio propio que nadie es capaz de atravesar. ¿Acaso esto se entiende? ¿Acaso tú, te entiendes?

Lo mío y lo tuyo nunca parece entrar en el rango de lo nuestro, separándolos y provocando una gran frustración en la convivencia con tu conyugue.

La solucione a esto es encontrar un punto medio, entender que aunque tu opinión debe ser valorada, la de tu pareja también. En vez discutir, escúchense con humildad y respeto, reconociendo los argumentos del otro y comprobando en que cosas ambos tienen la razón y en cuáles no. De esta manera ambos aportan sus ideas y pensamientos de una manera saludable ganando afecto y conocimiento en su matrimonio.

0 Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published.